El pavo de Navidad

El pavo de Navidad

El de pavo de Navidad es uno de los platos más tradicionales para esta celebración en varios países del mundo. Para prepararlo existen diversas recetas y secretos para lograr el éxito. 

 
El pavo se ha convertido con los años en uno de los protagonistas de la mesa de Navidad, en donde se presenta como el alimento principal, acompañado por salsas y guarniciones de acuerdo al país en el que se sirve.
 
Aunque su origen lo sitúa en el continente americano, específicamente en México, donde era criado por los aztecas, que lo llamaban guajolote (hexolotl), la costumbre de servir pavo en Navidad se origina en Europa, en las zonas en donde es invierno en las fiestas. En los países en donde el clima es cálido para la época navideña, es un poco difícil hallar un buen pavo, ya que su mejor crianza se logra en temporada invernal, pero 

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existe la posibilidad de conseguirlo congelado o suplirlo por pavita.
 
La preparación del pavo de Navidad comienza varios meses antes para quienes crían estas aves en su casa, con una buena alimentación a base de cereales que culmina con una semana en la que le dan de comer castañas y frutas, para hacer más sabrosa su carne. Claro que no siempre tenemos la suerte de encontrar un pavo de granja, por lo que debemos tratar de hacerlo más sabroso durante la cocción.
 
Uno de los mayores secretos para el pavo de Navidad es lograr que su carne quede bien cocida pero no seca, y su exterior sea dorado y atrayente. Para esto, la cocción del pavo, si se realiza al horno, debe ser lenta y prolongada (si es necesario, cubrir el pavo durante la primera hora con papel aluminio para protegerlo), y una vez que esté casi cocido, darle un golpe de fuego fuerte para dorar su exterior. Una buena manera de humectar la carne del pavo de Navidad es marinarlo previamente o inyectarle vino blanco o caldo de ave (o una mezcla de ambos) antes y durante su cocción.
 
Otra opción para asegurarse de conseguir un pavo de Navidad tierno es rellenarlo con elementos que le aporten humedad antes de cocinarlo. Manzana en gajos, pan mojado en leche, carne de cerdo picada, huevos crudos o frutas secas (como orejones, peras o ciruelas) previamente remojadas son excelentes opciones de relleno para el pavo de Navidad. Si a esto se le agrega elementos crocantes como nueces, almendras, piñones o castañas se le dará una textura interesante.
 
Podés probar alguna de nuestras recetas para Navidad, de pavo relleno salado o pavo relleno agridulce, o intentar replicar la receta de Marilyn Monroe, que aunque no es sencilla seguro es digna de una diva con gran estilo. 
 
 
Imágenes: parkvillecricket.com; cartoonsinc.blogspot.com