Frizante: un vino que aumenta su consumo

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El frizante o vino gasificado aumenta su consumo en el verano. ¿Por qué son los más elegidos en bares y discos?

 

El frizante o vino gasificado, según la Ley Nacional de Vinos, recibe el nombre de “vino de aguja”. Desde hace unos años el consumo de este tipo de vinos aumentó considerablemente y en el mercado aparecieron varias marcas que apuntan a diversos consumidores.

Un frizante es un vino frutado y fresco, que contiene burbujas de gas carbónico, lo que le otorga una textura especial. Este gas carbónico proviene de la fermentación de azúcares propios o añadidos, o es inyectado en las botellas o en tanques cerrados, durante su elaboración.


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¿Por qué son los más elegidos en bares y discos?

El frizante se asocia al público joven, y es considerado por muchas bodegas como la puerta de entrada para un futuro consumidor de vinos. Tiene gran difusión en espacios como discos, pubs y bares, donde su consumo aumenta cada vez más año tras año.

Hay varias razones que llevaron al frizante a convertirse en el monarca de estos espacios. La más fuerte se considera que es la cuestión económica: mientras que los precios de un espumante en una disco arrancan en los %50, un frizante cuesta la mitad, lo que tienta a los consumidores.

Otra razón de peso es que el público joven comienza su paladar con vinos más dulces, frescos y simples. Quienes no estén habituados a beber vino encontrarán en el frizante una propuesta interesante, pues es fácil de beber y los aproxima al mundo del vino sin mayor compromiso que disfrutarlo en un ambiente distendido y descontracturado.

En los últimos años el frizante aumenta su consumo en estos espacios, lo que ha llevado a varias bodegas a presentar propuestas diferentes, con vinos realizados con diferentes uvas, en variedades tintas o blancas, y algunos incluyen el agregado de sabores frutales, lo que los convierte en una especie de cóctel ya preparado.

Otro espacio en donde el frizante aumentó su consumo es el after office o la happy hour, en las horas del atardecer donde una bebida fresca, frutal, alegre y chispeante seduce tanto al público joven como a los mayores, sean mujeres u hombres (aunque muchos tildan a los frizantes de “vinos femeninos”). En el verano el frizante comienza a tomar protagonismo en las barras, sólo hace falta probar entre las diferentes opciones y elegir el que más nos guste.

Fotos: Flickr