Rosario Gastronómica de los 90s a los 10s

 
El periodista gastronómico Augusto Saracco nos da una visión del crecimiento gastronómico de la ciudad en los últimos años. Una visita guiada por la Rosario Gastronómica de los 90s a los 10s.
 
Más de 20 años pasaron desde que Mercurio, Marcelo Megna Restaurant-Bar y La Ventana marcaran una suerte de quiebre gourmet en el paladar de los rosarinos. Sin olvidar a aquella Feria del Gourmand que se organizaba en La Favorita trayendo a los grandes chefs de aquella época: Gato Dumas, Francis Mallman, Ada Cóncaro, Dolli, López Scharff, Ramiro Rodríguez Pardo y Bernard Claus, entre otros.
 
Luego aparecieron: las escuelas de cocina primero con Rosita Busnelli y Ma. de los Ángeles Soso, después las de gastronomía y hotelería marcando punta ISHyR y seguido por el Colegio del Gato, las expos de vinos (Alta Gama), las ferias de la alimentación (FIAR) y muchas otras actividades relacionadas a la cocina, a la gastronomía, y que hoy vemos y disfrutamos cada semana. 
 
Asomaron a las hornallas nuevos profesionales, renombrados chefs, restauraters inquietos subiendo la apuesta en su propuesta y estilo de restaurantes. Algunos clásicos progresaron y mejoraron su oferta; los servicios de catering se profesionalizaron, con Martha Cura marcando la punta. Programas de televisión donde Marcelo Megna muestra su alta cocina por primera vez al gran público, y luego otras tantas propuestas radiales y televisivas dedicadas al buen comer y al buen beber; propuestas que nos enseñan y llevan por ese camino de la buena vida. Sitios Web, blogs, revistas y secciones en diarios locales hablan de lo que comemos y bebemos.
 
Como siempre decimos, somos lo que comemos, y los rosarinos vamos evolucionando. Ya no solo comemos pizzas y carnes a la parrillas per sé, encontramos nuevos sabores, hicimos de la pizza un plato hasta a veces gourmet; mejoramos las carnes a la parrilla con toques de elegancia, salsas y guarniciones más jugadas. Redescubrimos los pescados de río, sumándolos a nuestra oferta local como ícono y dándoles valor agregado, quién hubiera imaginado años atrás comerse un “tiradito de boga”. 
 
Los restaurantes étnicos fueron floreciendo; el sushi compite con las pastas; los restaurantes de fast food se han transformado en elegantes locales de oferta multi target; las pastelerías con sus propuestas dulces, chocolates de origen, tortas y manjares que antes solo se quedaban en una Milhojas ó un Chajá. Y la ciudad sumó paseos gastronómicos en sus barrios: Fisherton, Pellegrini y Pichincha son un claro ejemplo de que los gastronómicos apuestan a mejorar. Hoy los nuevos barrios de la ciudad, por solo nombrar Puerto Norte, destacan en su oferta la gastronomía que tendrán cuando estén de manera habitable.
 
Rosario fue pionera en la creación de una semana gastronómica en nuestro país, actividad gestionada por el ETUR, la Asociación Hotelero Gastronómica (AEHGAR) y la Fundación Rosario Cocina Ideas; de la cual ya se llevaron a cabo 3 ediciones, sumando más de 15.000 personas en 2013. Y otro dato no menor para la ciudad, hemos sido los primeros en Argentina en lograr una Fundación (Rosario Cocina Ideas) compuesta por cocineros, distinguidos por el Concejo Municipal en 2011, que realiza acciones solidarias, genera actividades públicas, cenas y galas benéficas entre muchas más acciones referidas a nuestra cocina, la cocina rosarina.
 
Hoy la ciudad es referente a nivel país como emprendedora en todas estas acciones, y son cada vez más los profesionales, turistas y periodistas que se ocupan por conocer acerca de nuestras virtudes gastronómicas. Algo no menor teniendo en cuenta las tendencias mundiales del turismo gastronómico. Seguramente en un futuro no muy lejano veamos en Rosario una oferta mucho más amplia, de vanguardia y con un laboratorio de experiencias único.
 
La mesa sigue servida, solo hay que disfrutarla.
 
 
por Augusto Saracco