Ramen: la versión japonesa de la sopa china

 
Es una de las tendencias gastronómicas que está creciendo en Europa: los bares que se especializan en ramen, la sopa china reversionada por los japoneses.
 
El concepto de comida rápida es siempre asociado con comida chatarra, poco saludable y llena de grasa. En los países orientales este concepto toma un vuelco con preparaciones rápidas, sabrosas y saludables que incluyen dumplings (piezas de masa rellenas y cocidas al vapor o hervidas) y el tradicional ramen.
 
Esta sopa, originaria de China, encontró en su versión japonesa una popularidad creciente que la llevó a atravesar fronteras. Fue luego de la Segunda Guerra Mundial que el ramen aparece masivamente en los restaurantes de Japón, ante la continua demanda de un plato barato y saludable para los trabajadores que recomponían la nación.
 
El ramen originariamente era sencillo y barato: un caldo grueso hecho con huesos de cerdo en el que se hervían unos fideos soba recortados. Rápidamente se popularizó en las distintas ciudades, en los comedores industriales y en las cantinas, en donde trabajadores saciaban su hambre con este suculento plato.
 
Con el correr de los años la versión original del ramen se fue refinando y también adoptó en cada región de Japón características de la zona. Salsa de soja, algas, especias, verduras y hasta sake, el vino de arroz. Hace unos años esta sopa y todas sus versiones cruzaron las fronteras de Japón, popularizándose en otros países.
 
 
Una moda que crece
 
Hace un par de años los bares especializados en ramen comenzaron a surgir en Europa. Las nuevas versiones japonesas de esta sopa china treparon hasta la categoría gourmet, presentando en los tazones verdaderas obras maestras culinarias.
 
Los fideos soba, elaborados con trigo y agua, comenzaron a incorporar en su preparación kansui, un agua con minerales (carbonato sódico y carbonato potásico) para que en el ramen quedaran más amarillos. El caldo se refinó con el agregado de salsa de soja o miso, y se fue acompañando con diversas guarniciones (verduras cocidas aparte que se agregan a la sopa al final, para no invadir el sabor original del caldo).
 
Alimentos no tradicionales en la versión original del ramen se fueron sumando. Maíz, papas, ajíes e incluso frutos de mar dieron otra dimensión a esta sopa china, que ahora integra los recetarios de muchos países de occidente.
 
 
 
por Claudia Caprile
 
 
Imagenes: thenextgreatgeneration.com; sarahjapan.com